¿Cuánto tiempo, verdad? :-) Esta vez tengo un muy buen motivo para volver a publicar en este blog. Como últimamente ando muy metido en libros técnicos, pues no tengo demasiado material para Loquevoyleyendo, pero una iniciativa de la FNAC me viene al pelo: los amiguetes de la FNAC proponen un concurso para blogueros que se basa en hacer una wishlist (una lista de deseos) sobre productos que tengan en su tienda.
Genial, por que quería hacer balance de cómo han ido mis lecturas desde que en enero de 2009 publiqué una lista de cosas que quería leer. Os voy a separar los que ya he leído de los aún pendientes, y añadiré algunos más:
"El economista camuflado" de Tim Harford. Bueno, este lo estoy terminando ahora y me está gustando bastante, en breve publicaré un post con las notas que he ido cogiendo. 8,95 €
"La Bodega" de Noah Gordon. Aproveché las vacaciones para leerlo. No está nada mal, lectura fácil, quizás esperaba más sobre el mundo del vino, pero me gustó el retrato de cómo los productores de vino catalanes fueron aprendiendo a hacer mejores caldos. 9,95 €
"Leviatán" de Paul Auster. Genial Auater, como siempre, este es una d elos libros suyos que más me ha gustado, quizás por el conflicto entre los personajes y por que por un rato no está metido en ese eterno discurso introspectivo. 9 € Escribí este post en su día.
"Plataforma" de Michel Houellebecq. Tan bestia como de costumbre, sobre todo el final. Refinado cinismo, te lo recomiendo para exhortizarte: si crees que a veces te patina la neurona, léete algo de Houellebecq y verás que no es para tanto. 10 € Escribí un post sobre otro de sus libros.
y "Alta Fidelidad" de Nick Hornby, que no, aún no lo he leído... 19,50 €
Y nuevas cosillas que querría leer, y que ni siquiera tengo en casa, a lo largo de 2011 (además de los pendientes anteriores y los inevitables libros relacionados con mi trabajo):
Hoy en El País hay dos artículos muy diferentes, pero al mismo tiempo muy relacionados. Ambos me anticipan una situación muy incómoda que viviremos (ojalá todos) dentro de unos años, cuando nuestros hijos o nietos se pregunten en qué estábamos pensando mientras tirábamos el planeta por la ventana...
...todo apunta a que la historia será severa con nuestra actual forma de vida, al igual que nosotros juzgamos como primitivos comportamientos del pasado. Nuestros nietos preguntarán cómo, conociendo las consecuencias, podíamos transportarnos o generar energía con máquina tan ineficientes, consumir la misma aguara para beber que para regar el césped, destruir bosques centenarios para colocar el suelo de nuestra casa o, lo que es peor, hacer una barbacoa, enladrillar la costa o simplemente generar semanalmente residuos por el pero equivalente a nuestro cuerpo. También se preguntarán cómo podíamos consentir que se explotaran personas para tener más camisetas o electrodomésticos, que la vida valiera tan poco en tantas partes del mundo o que la corrupción equivaliese a entre el 20% y el 40% de la ayuda oficial al desarrollo.
Sigo leyendo y veo el segundo artículo, en la página 22 del periódico, donde el texto "La fiebre del oro ártico" dice entre otras cosas:
Tiene gracia que, en plena fiebre de escepticismo sobre el cambio climático, las petroelras estén empezando a explotar las consecuencias del calentamiento. Llega la fiebre del oro ártico (...) El buque Esperanza de Greenpeace se ha desplazado allí para protestar contra las perforaciones en una zona frágil que alberga focas, ballena azules, osos polares y aves mrigratorias. Pero rara vez una fiebre del oro de ha parado con argumentos.
Caben, al menos, tres opciones ante noticias de este estilo, que cada vez son y serán más frecuentes:
Refugiarse en el escepticismo: acusar a los autores de demagogia, defender que no es para tanto y seguir igual (durmiendo menos tranquilo por la noche, por que en el fondo esa es una pose)
Intentar reducir nuestro consumo de energía, ser más consecuentes con lo que hacemos y decidir con nuestro voto en las próximas elecciones: consumir y votar son las opciones que más impacto puede tener en la economía y la política, al menos de las pocas en manos de los ciudadanos (durmiendo un poco menos tranquilo por la noche al no poder confiar en nuestros políticos y al pensar que el tema voto va a largo plazo)
Además de 2) dar soporte a las iniciativas locales y globales que defienden modelos alternativos y no por ello, menos realistas. Quizás, en el fondo, sean las únicas de verdad realistas (y dormir como bien se pueda...)
Si has venido por este blog alguna vez no hace falta que te diga lo mucho que me gusta leer a Eduard Punset. Cada uno de sus libros es un torrente de ideas y de conocimientos que me tienen encandilado una temporada. También veo, claro, que parte del material de estos libros se va reciclando en libros posteriores y que gran parte surge de las entrevistas en Redes, pero no creo que eso reste mérito alguno al trabajo de divulgación científica y a la reflexión sobre temas importantes que hace Punset.
Sólo los antidepresivos mueven más de doce mil millones de dólares en Estados Unidos.
El dinero sí compra la felicidad cuando te permite pasar de la pobreza a un estatus de clase media.El dinero no compra la felicidad cuando te permite pasar de la clase media a la clase media alta.
Recuérdelo, lector: un vaso de vino le hará sentir muy bien. Dos vasos de vino le harán sentir maravillosamente. Pero cien vasos de vino no le harán sentir cien veces mejor: se sentirá peor. Una de las maldiciones de la riqueza es que decepciona, ya que no proporciona lo que se esperaba.
El poder de pensar, para bien o para mal
Algunos deportistas están convencidos de que la visualización - imaginación previa de un acontecimiento deportivo- les permite "entrenarse" y mejorar su rendimiento cuando llegue el momento de actuar efectivamente. "Sí", aseguraba (Giacomo) Rizzolatti, "los entrenadores lo saben bien. Por eso dicen a sus atletas: "Antes de hacer algo, piensa en ello". Por ejemplo, en el tenis o en el salto de altura o en el esquí... La mayoría de los deportistas lo hacen. Piensan en ello y "lo practican". Y eso ayuda mucho"
Su cerebro tema lo posible, no lo improbable. Usted y yo moriremos de alguna enfermedad "occidental" cuando tengamos ochenta o noventa años. Su cuerpo no se verá afectado si piensa en la peste negra medieval o en una infección procedente de los alienígenas, pero quizás tiemble cuando imagine otras enfermedades como las cardiopatías o los tumores (...) Según Robert Sapolsky, cuando pensamos algo desagradables estamos proporcionándole al cuerpo materias para un desgaste innecesario.
Y el conocer cómo somos emocionalmente
Admitámoslo: nos pasamos la vida haciendo promesas que no vamos a cumplir. Hacemos predicciones y decidimos de antemano cuál va a ser nuestro comportamiento.Sin embargo, muchas veces nos equivocamos. Por mucho que nos comprometamos a ser de una determinada manera, a la hora de la verdad, nuestra parte más visceral nos lleva a actuar de forma contraria. Esa parte más visceral surge en estados de ansiedad, temor o enfado, gracias al alcohol o la excitación, por ejemplo.
Las notas que tienen que ver con la comunicación y con la publicidad, las dejaré en mi blog profesional...
Me gustan los escritores que son capaces de construir personajes creíbles, de mostrarnos su contradicciones, sus anhelos y sus miedos. De usarlos como excusa para explicarnos ideas, para hacernos ver cosas que aunque siempre han estado ahí, no son tan evidentes como parece. Me gustan las novelas que muestran lo tragicómico de la vida de casi todos nosotros, que pueden despertarte una sonrisa cómplice o agarrarte el corazón y sostenerlo en un puño un buen rato. Por todo esto me gusta Hanif Kureishi, y por todo esto os recomiendo leer "Algo que contarte". Un acertadísimo regalo de Patri.
Kureishi usa a un psiconalista para mostrarnos un buen puñado de cosas a través de este personaje y de sus amigos y familia. Un mundo lleno de carencias escondidas, de necesidades pendientes, de deseos que no siempre pueden llevarse a cabo. A su través, una sociedad en decadencia cuyos individuos se buscan a sí mismos, y que apenas son capaces de afrontarse. Una sociedad obligada a ponerse ante el espejo y a plantearse lo efímero de nuestras miserias y preocupaciones tras los brutales atentados terroristas de Madrid y de Londres.
Me han interesado especialmente algunas reflexiones, en boca de varios personajes. Acerca de cómo nos comunicamos:
Hablaba y hablaba con la esperanza de encontrar algo que decir.
la gente habla por que hay cosas quiere oír, y escucha por que hay cosas que no quiere decir
Acerca de la gestión de la culpa. Qué nos perdonamos, que no nos permitimos dejar atrás y como esa capacidad amputa o libera una parte de quienes somos. Me decía hace poco un amigo, más o menos "somos lo que nos perdonamos y lo que no nos permitimos perdonarnos, lo que mostramos y lo que ocultamos, y nos debemos a nuestra capacidad de resilencia".
La mayoría de la gente se porta demasiado bien -dijo muy seguro-. Se van a la tumba preguntándose si hubieran debido hacer más daño a los demás, y sabiendo que sí.
Ni había duda de que durante un tiempo me fascinó cierta clase de psicópatas. Me gustaban su certidumbre y su concentración, la falta de síntomas, la forma de quitarse de encima los miedos y terrores neuróticos que a todos los demás nos hacen la vida tan difícil. A los psicópatas se les veía despreocupados; aguantaban gran cantidad de críticas y resultaban unos buenos políticos, líderes, generales. Desgraciadamente tenían la debilidad de la paranoia, que podía llegar a ser algo muy serio.
Y lo más importante: sólo un shock, sólo un impacto emocional enorme, nos hace replantearnos si lo que somos es lo que queremos ser. Hay quien cambia tras un shock, hay quien sólo altera su comportamiento un tiempo (el tiempo que dura la emoción del impacto) para volver a ser quien y como era...
Pero enfrentarse a la realidad -dijo-, eso es una forma de arte. Cuando pensaba que estaba a punto de morir , quería llamar a todo el mundo y decirles: "¡Eh! ¿No lo sabíais? ¡Sólo estáis jugando a vivir!"
Por eso también me gusta la reflexión a la que llega un personaje (no diré cual por no romper la magia del libro), cuando asume ser quien es, pone en orden sus intereses y preferencias, y ciertamente liberado de culpas, se deja llevar por el camino sencillo pero feliz que le queda...
Yo ya no soy joven, pero tampoco viejo todavía. He alcanzado la edad de preguntarme cómo viviré y qué haré con el tiempo y el deseo que me quedan. Sé, al menos, que necesito trabajar, que quiero leer y pensar y escribir, y comer y hablar con los amigos y colegas.
Los amigos de la ONG Sant Quirze Pels Infants me cuentan que han puesto en marcha una iniciativa que pretende recaudar fondos para seguir ayudando a Chimbote (Perú) y, al mismo tiempo, librarte de libros que te ocupan espacio y ya no usas: recicla cultura por una buena causa.
La cosa funciona en dos sentidos:
- Si quieres un libro por un euro, mira la lista de libros disponibles elige los que quieras y contacta con apadrinaunavida@gmail.com : podrás tener los libros de la lista que quieras, por el módico precio de un euro cada uno, y sabrás además que tu aportación es para una buena causa.
- Y si tienes libros por casa que ya no quieras tener, ¿qué te parece si se los das? Ellos se encargan de todo, los añadirán a la lista y los pondrán a la venta también por un euro. Sólo tienes que escribir a apadrinaunavida@gmail.com y coordinar con ellos.
Sant Quirze Pels Infants es una ONG humilde con fondos limitados, no es un centro de desarrollo web: no hay complicados formularios ni milagros logísticos. Si vives cerca de Sant Quirze (en Barcelona), será fácil que puedas tener/dar los libros que quieras. Si te pilla más lejos, será más complicado, pero escribe igualmente, igual podéis encontrar alguna fórmula que os ayude a ti, a la ONG y sobre todo, a los chavales peruanos.
Estoy seguro de que somos muchos los que en algún momento, tras una temporada de trabajo estresante, hemos pensado en la muy original idea de dejarlo todo para montar un negociete de turismo rural. Si te crees más original por que tu gran alternativa es escribir un libro describiendo todo eso que crees que sólo pasa en tu empresa, has de saber que:
En todas partes cuecen habas. Te sorprenderías, si yo te contara y dices tú de mili...
El segundo minilibro (por volumen y rapidez de lectura, no quisiera sonar despreciativo) que cayó esta semana santa fue "Ampliación del campo de batalla", del primero de los citados arriba. Tan hilarante como cruel, tan descarnado como paródico y tan real como la triste vida de tanta gente. Sólo apto para cuando creas que las cosas no pueden ir peor: así verás cuánto te equivocas... que no deja de ser un buen principio.
Houellebecq se rie y se sorprende de lo más cotidiano, de lo que resulta risible si se mira con su irónico sentido del humor:
Después observo que toda esa gente parece satisfecha consigo misma y con el universo; es asombroso y hasta da un poco de miedo. Deambulan con sobriedad, aquél enarbolando una sonrisa socarrona, éste con un gesto embrutecido. Algunos, entre los más jóvenes, llevan cazadoras con motivos del rock duro más salvaje; se pueden leer frases como Kill them all! o Fuck and destroy!; pero todos comunican la certeza de estar pasando una tarde agradable, dedicada esencialmente a consumir, y por lo tanto a contribuir a la reafirmación de su ser.
Por que el consumo, la economía, la competencia, son los mecanismos que explican las relaciones (amistosas, amorosas, laborales, sexuales) entre las personas en el crudo mundo de este libro...
El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. A nivel económico, Raphaël Tiserrand está en el campo de los vencedores; a nivel sexual, en el de los vencidos. Algunos ganan en ambos tableros, otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunos jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación.
Y en todo caso, no te olvides de una de las frases del protagonista y narrador:
Por si acaso, sonrío
Eso ya me gusta más: sonríe. Que tengas un buen día, no dejes que las descargas de metralla irónica te lo fastidíen :)
Aprovechando la tranquilidad del Cabo de Gata en estos días de Semana Santa, he leído prácticamente de un tirón la novela "El curioso incidente del perro a medianoche", de Mark Haddon.
Muy recomendable, ameno e interesante. La trama usa como excusa a un chico con síndrome de asperger, que decide investigar un "perricidio", el asesinato del perro de su vecina. No sólo acabará sabiendo quién liquida al pobre animal, sino que irá descubriendo que el mundo de quienes no tenemos ese síndrome es bastante más complicado de lo que debería ser. Las relaciones entre nosotros, lo que decimos y lo que en realidad quisiéramos decir, nuestros valores, todo debería ser un poco más sencillo. La visión del protagonista nos aporta esa sencillez.
Me interesa mucho saber más acerca de cómo funciona nuestra mente, y esta novela me ha dado en este sentido algunas muestras bien claras de qué pasa en ella. Interesante verlo a través de alguien que piensa de forma diferente, que se expresa de otra manera y que necesita que nos dirijamos a él con ciertas precauciones. Al fin y al cabo, como simplifica el protagonista:
Pero la mente no es más que una máquina complicada
Bueno, como ya he mencionado en este blog, además de los libros de Punset y de Oliver Sacks, este "curioso incidente del perro a medianoche" puede aportarte algunas pistas más acerca de cómo pensamos.
Con la reciente (mala) noticia del fallecimiento de J. D. Salinger quise leer un poco de este autor, a modo de mini homenaje. Tenía por casa una edición en castellano de "9 cuentos" de la editorial Edhasa editada en el 86 (lo cual seguramente explica por qué no localizo la imagen de la portada). Por cierto, que la página web de Edhasa es un desastrín... pero no nos desviemos.
De los nueve cuentos, me han gustado mucho dos: "Un día perfecto para el pez plátano" de final tan inesperado como el título, y "Teddy" del que os dejo un par de anotaciones que querré recordar...
- Se está usted poniendo lógico- dijo Teddy sin perder la calma
- ¿Me estoy poniendo cómo? - dijo Nicholson con un leve exceso de cortesía.
- Lógico. Me está dando una respuesta corriente, inteligente -dijo Teddy-. Yo estaba tratando de ayudarlo. Usted me preguntó cómo me las arreglo para salir de las dimensiones finitas cuando quiero. Desde luego, no empleo la lógica cuando lo hago. La lógica es lo primero quen hay que dejar de lado.
- Pero no es cierto que yo les dijera cuándo se van a morir. Es un rumor totalmente falso -dijo Teddy-. Podría haberlo hecho, pero sabía que en el fondo no lo querían saber. Lo que quiero decir es que, aunque enseñan religión y filosofía y cosas así, siguen teniendo bastante miedo a morir - Teddy, sentado, o reclinado, guardó silencio un minuto-. ¡Es tan tonto! -dijo-
No tiene mucho sentido que me extienda mucho más sobre Salinger o su libro: tras su fallecimiento la Red está repleta de artículos interesantes sobre este escritor mucho mejores de lo que yo pueda escribir. Algunos ejemplos son el buen artículo de Bárbara Celis para El País, la recopilación de titulares de HagoClic, o lo que escribió Elena Cabrera sobre Salinger para lainformacion.com al respecto, y que explica el por qué del vídeo siguiente en este post...
Me llamo Víctor y me apasiona leer. Y aunque no siempre le puedo dedicar a la lectura de novelas y ensayos tanto tiempo como me gustaría, durante mi actividad laboral también me paso el día leyendo, sobre todo informes y noticias relacionadas con Internet.
Otra cosa es que sea capaz de memorizar todo lo que leo. Estoy muy lejos de lograrlo, así que he ido tomando notas de datos curiosos, ideas interesantes y párrafos especialmente agradables. Notas que han acabado perdidas, recicladas, o relegadas al olvido.
Un blog puede ser una buena manera de conseguir mejorar algunas cosas. Obligarme a escribir de nuevo con cierta regularidad. Repensar lo que he leído, para que los rápidos bocados se conviertan en una agradable digestión. No perder esas notas, sino tenerlas ordenadas y recurrir a ellas cuando sea necesario. Y por último, y eso es lo más interesante, podré compartirlas con vosotr@s y también invitaros a comentarlas.
Gracias por acercarte, bienvenid@