Casualidades, mosqueos y consecuencias
Casualidades: uno se pasa la mañana en el Hotel de las Letras en Madrid. Y topa en una pared del hotel con un fragmento de "Instrucciones para subir una escalera" de Cortazar . Uno aprovecha la oportunidad para recomendar a unas compañeras de la oficina allí presentes la lectura de "Historias de cronopios y de famas", no por pedantería sino por que ese es uno de los libros más bonitos que uno ha leído, y por que honestamente cree que gustará a sus interlocutoras.
Mosqueos: uno llega a casa, tarde, y mientras prepara un té en la TV tropieza con un anuncio que usa el texto de uno de los cuentos del referido libro, "Instrucciones para darle cuerda a un reloj".
Consecuencias: uno se indigna, ni se molesta en terminar de ver el anuncio, que será de un coche seguramente, y uno decide que aunque llegue tarde esta noche a casa, proclamará una vez más que los publicitarios cada vez tienen menos imaginación y menos vergüenza. Mi amigo Luciérnago les pilló de nuevo...
Y ahora, si eres publicitario, quéjate lo que dé la gana, que yo a las pruebas me remito.





lafullpicture dijo
Amigo, miralo por el lado bueno, al menos los publicitarios leen a Cortazar... todo se usa y todo se transforma, que hay de malo en el reciclaje de las ideas?
24 Marzo 2007 | 05:40 PM