La lucidez de la luz
La segunda exposición que pude ver en La Casa Encendida ayer, la lucidez de la luz , tiene un principio claro y contundente:
El modelo energético actual es caro, peligroso, sucio e injusto. Está incluso socavando las tácticas y estrategias de la atmósfera. Se trata de apostar, ya, con decisión, rigor y hasta urgencia por el aprovechamiento de las energías renovables.
El visitante pasará por tres salas. La sala negra es un reguero de las calamidades que venimos cometiendo en cuanto al despilfarro energético y a la contaminación.
La sala blanca, por contra, repasa las energías renovables y pone sobre al mesa algunos datos sobre su uso y su origen.
Entre las dos salas, un documental escenifica esa lucha entre piezas blancas y piezas negras. Más que el documental en sí, me llamó la atención la breve lista de recomendaciones para hacer nuestro hogar un poco menos contaminante. No entro en cómo nos quedaría la cuenta corriente a algunos si las quisiéramos aplicar todas, pero seguro que veis algunas ideas interesantes para ahorrar energía.
De la contundencia de los argumentos exhibidos sirvan como muestra las siguientes citas:
La energía proporcionada por la totalidad de los combustibles fósiles, a lo largo de los últimos dos siglos, equivale a la proporcionada por el sol cada 15 días.
Existe la clara posibilidad de seguir creciendo económicamente al 3% anual con una reducción del 50% de la energía. Sencillamente porque ese es el porcentaje de nuestro despilfarro. La mitad de lo que gastamos sólo alimenta a la contaminación.
Da qué pensar. Una exposición que quiere ser educativa, ideal para llevar a ese personaje que va a todas partes con su cuatro por cuatro o al que aún no recicla...
