Muy breve, pero muy intenso
Ninguna célula sabe quién eres ni le importa
Toma cura de humildad, por que habla de los varios miles de billones de células que forman tu cuerpo. Dale una vuelta... Por que por ese camino Dennet sostiene que ni alma ni hay espíritu...
La frase es el títular de la entrevista que le hace Eduard Punset a Daniel Dennet (director del Centro para los Estudios Cognitivos de la Universidad de Tufts , en Estados Unidos) en su libro Cara a Cara con la Vida, la Mente y el Universo .



lapidario dijo
Y está claro que nosotros no sabemos el nombre de todas nuestras celulas, ni sus relaciones familiares -que no afectivas, porque por lo visto no tienen de esas-, aunque no está de más que todas nos preocupen un poco.
***
Me gusta la frase titular, porque reta al lector.
Yo respondo -para mi- al reto reafirmándome en que, aunque no haya alma ni espíritu, el caracter puede desempeñar un papel muy parecido; fundamental en todo caso, para superar las dificultades que nos plantea la vida y que trascienden cualquier inteligencia abstracta.
El caracter bien formado nos permite trascender nuestros propios límites. Que es como decir que nos hace de alma. Metafísica del cerebro.
Los límites que nos circunscriben son los materiales, los de los conocimientos, los sentidos, son también las enfermedades y los síndromes...
El caracter nos permite sobreponernos a, por ejemplo, unos límites en aumento.
No nos ayuda a memorizar las listas interminables de las células que nos ignoran, pero nos permite superar el problema cuando ellas, desapegadas, nos comienzan a fallar.
***
Esta página ayuda a aprender. Y aprender forma el caracter.
¡Bien!
13 Noviembre 2007 | 03:59 PM