Toda la energía de tu cuerpo...
Toda la energía de cada una de las células de tu cuerpo es un regalo de tu madre. Esa podría ser una visión poética, quizás reduccionista, de una afirmación encontrada entre las entrevistas de Punset en "Cara a cara con la vida, la mente y el universo ".
No es la primera vez que en este blog alabo con respeto y veneración la capacidad femenina para albergar y dar vida. Me parece el más mágico de los procesos a nuestro alrededor, un camino que como varon quizás ayude a iniciar, pero no a vivir. Conocer que además todas las mitocondrías (los orgánulos que generan energía en nuestras células) de nuestro cuerpo nos vienen dadas por el óvulo refrenda ese vínculo intangible, esa deuda eterna con la Madre.
Tanto es así que el título de la entrevista de Punset a Douglas Wallace , director del centro de medicina y genética molecular y mitocondrial de la Universidad de California, es directamente este:
El generador de energía de las células se hereda de la madre y no del padre

La entrevista explica como las mitocondrías fueron en su día un tipo de célula libre. Por simbiosis, quedaron atrapadas en células anfitrionas, que aprovechan la energía que generan. Wallace lo explica así:
Lo más increíble de las mitocondrías es que, como viven en el citoplasma de la célula, fuera del núcleo, no se heredan de la misma manera que los genes del núcleo. De hecho, se heredan a través del citoplasma. El magnífico óvulo humano tiene un gran citoplasma que contiene unas cien mil mitocondrías. Sin embargo, el esperma sólo tiene unas pocas. Por tanto, en la fertilización, todas las mitocondrías provienen de la madre, de manera que el generador de energía de las células se hereda de la madre y no del padre
Ya sabes: cuando veas a tu madre, dale las gracias, una vez más...
