Música y felicidad
Como pésimo bailarín, siempre me ha sorprendido esa reacción innata al ritmo que tienen los bebés y los niños pequeños. Oscilan con gracia ante cualquier atisbo de música. También he podido vivir en mí y en otros cambios de ánimo individuales y colectivos gracias a la música. Pasar de un mal día a una estupenda tarde gracias tan sólo a una canción. O vincular una canción a un hecho feliz y recurrir a ella para acordarnos de que, en el fondo, las cosas van bien. Hay algo muy profundo, muy atávico, muy enraigado en nuestros genes que nos hace reaccionar a la armonía de los sonidos...
En "El Viaje a la Felicidad" de mi admirado Eduard Punset, al que desde aquí deseo una pronta recuperación, encuentro varias citas que, efectivamente, relacionan la felicidad y la música. Hablan por sí mismas:
Las investigaciones más recientes han revelado que la música , al actuar sobre el sistema nervioso central, aumenta los niveles de endorfinas, los opiáceos propios del cerebro, así como los de otros neurotransmisores, como la dopamina, la aceilcolina y la oxitocina.
Las sustancias químicas sanadoras generadas por la alegría y la riqueza emocional de la música capacitan al cuerpo para producir sus propios anestésicos y mejorar la actividad inmunitaria.
La capacidad de la música de inducir un intenso placer y, la estimulación de sistemas de recompensa endógenos sugieren que, aunque la música no es estrictamente necesaria para la supervivencia de la especie humana, constituye un beneficio significativo para nuestro bienestar físico y mental.
¿Necesitas más motivos para poner una canción que te acompañe en lo que sea que estés haciendo? :-)




Amausterra G.O dijo
sera q la musica lo llevan en el alma,,,
saludos y adelante,,,=D
18 Junio 2008 | 12:23 AM